Artidis ha sustituido el café, el té y el chocolate por las proteínas para diseñar una gama de máquinas pensada para los deportistas, una línea que incluye tres modelos para satisfacer los diferentes volúmenes de demanda que pueda tener un gimnasio.

Tras adentrarse en el minivending con una máquina de perfumes, la empresa de diseño industrial hace su entrada en el vending con mayúsculas para explotar una idea que no ha logrado desarrollarse en su totalidad.

“Siempre nos hemos dedicado a realizar proyectos para otras empresas, pero en esto caso vimos la idea como una gran oportunidad y nos hemos lanzado a desarrollarla nosotros mismos en su totalidad”, manifiesta Daniel Navarro, gerente de Artidis.

Las máquinas tienen capacidad para preparar cualquier tipo de suplementación con sólo unos pequeños ajustes. Su funcionamiento y propuesta pudieron verse estos días en Madrid durante la celebración del Arnold Classic, la mayor exposición y certamen dedicad al mundo del fitness.

El modelo Master es de gran capacidad y autonomía. Basado en el modelo de Azkoyen, permite la programación de hasta 18 selecciones con la inclusión de 6 productos diferentes. La colocación del vaso se produce de manera automática, pudiendo ser estos de gran capacidad -hasta 35 centilitros-. Está indicada para los centros deportivos de gran capacidad y para su explotación directa.

Los modelos Smart y Eco se adaptan a establecimientos menores. La primera es una máquina de mediana autonomía que admite 12 selecciones y hasta 5 productos diferentes. El depósito es de tres litros y también admite vasos de gran formato. Por su parte, la Eco es de un estilo más familiar, pensada para pequeños gimnasios y centros entrenamiento personal. Todas las bebidas se sirven en frío.

“Están equipadas con monedero, pero como accesorios pueden incluir lector de billetes y sistemas cashless, así como un filtro de agua para ofrecer el producto con la mayor calidad posible”, indica el máximo responsable de la empresa.

Operadores, fabricantes de producto y los propios gimnasios son los clientes potenciales de estas máquinas. “Creemos que es un mercado que estar por explotar y que puede brindar mucho recorrido”, asegura Navarro.

No en vano, en España existen más de 4.000 gimnasios, por los que pasan miles de personas al año, muchas de las cuales hacen uso de este tipo de suplemento alimenticio que se puede adquirir en los propios centros, en empresas especializadas o incluso por Internet.

Esta es una nueva fórmula de acceder a los batidos proteicos, más sencilla y más cómoda para los clientes. También puede ser más rentable, ya que según estimaciones de la propia empresa, el margen de beneficios puede llegar hasta el euro en cada uno de los servicios.

Por el momento, la propuesta de Artidis -que no es la única en este mercado- puede verse en gimnasios de Madrid y pronto en los de Canarias y Cádiz.

Fuente: Hostelvending